Berberomeloe majalis (Linnaeus, 1758)


Berbelomeloe majalis

Hembra.

Conocida como aceitera común o curita por la zona. No es raro ver a alguna hembra corretear por el suelo de alguna pradera al final de la primavera.

El género Berberomeloe está formado por dos especies en la península ibérica: B. majalis y B. insignis. A simple vista es fácil distinguir ambas especies porque B. insignis tiene dos manchas rojas en los laterales de la nuca, mientras que la cabeza de B. majalis es completamente negra. Además, mientras que B. majalis está ampliamente distribuida por la península, B. insignis solo parece habitar en torno a la parte sureste de la costa mediterránea.

Las hembras fecundadas ponen miles de huevos en el suelo. Las minúsculas larvas que salen de ellos buscan nidos terrestres de avispas y abejas silvestres. Si llegan a lograrlo devorarán los huevos y las larvas de los nidos y seguirán con otras reservas de alimento (miel, polen, etc.). Los adultos se alimentan de plantas.

Como claves de Berberomeloe majalis se describen:

  • Sienes poco desarrolladas y apenas o nada salientes.
  • Antenas cortas con los segmentos IV al X subtrapezoidales y dentados, pero sin dientes externos muy desarrollados.
  • Ángulos anteriores del pronoto poco o nada salientes.
  • Pronoto sucuadrangular, con los lados paralelos.
  • Puntuación cefálica y pronotal gruesa, en muchas ocasiones confluyente.
  • Ápice de los parámeros estrecho y corto.
  • Coloración con sienes de color negro y la parte posterior de los terguitos abdominales generalmente de color rojo o anaranjado (a veces totalmente negros).

Destacan las hembras, que son más grandes (hasta 75 mm) y más fáciles de ver. Los machos son más discretos en su tamaño y coloración.

La coloración aposemática no es casual, se trata de un aviso. Emite al ser molestado una sustancia cáustica y maloliente que contiene cantaridina. Ésta es muy tóxica si se ingiere (se estima que solo 0.03 gramos tienen un efecto nefrotóxico letal), puede producir conjuntivitis intensa si entra en contacto con los ojos y puede producir irritación y ampollas en la piel. Por tanto, ¡NO TOCAR!.

Textos de interés:

 

A %d blogueros les gusta esto: