Arañas (orden)


Arañas

El orden Araneae es el principal orden de la clase Arachnida, por número de familias y especies. Hablamos de las arañas, que son arácnidos, pero no son los únicos arácnidos (también lo son ácaros, escorpiones, opiliones, solífugos y pseudoescorpiones).

Para una mejor comprensión de la clasificación de las arañas, se hace necesaria una breve descripción de la anatomía general de los miembros de este orden.

El cuerpo de las arañas se encuentra dividido en dos grandes partes: el prosoma  y el opistosoma. El prosoma es la parte más anterior, suele ser dura. Está formado por una parte dorsal denominada escudo y una parte ventral denominada esternón. En la parte anterior del prosoma se encuentran las piezas bucales y las coxas de los pedipalpos En los laterales encontramos las coxas de los 4 pares de patas. Los quelíceros son los ‘colmillos’ de las arañas; acaban en una uña a través de la cual inoculan el veneno (en las arañas dotadas de éste) y otros jugos a las presas. En la parte anterior del escudo, conocida como parte cefálica, se sitúan los ojos y los quelíceros.

Anatomía I

División entre prosoma y opistosoma. Argiope bruennichi (hembra). Vista dorsal

Paremos un momento en los quelíceros. Constan de un tallo en la base que acaba en una uña móvil que inocula veneno y/o encima digestivas. Así por ejemplo los Uloboridae no poseen veneno y su mordedura sobre la presa envuelta en seda sirve para licuarla, pues solo inocula enzimas digestivos. Son la parte “aterrante” de las arañas. Las arañas grandes pueden tener quelíceros enormes y mordeduras poderosas, independientemente de la potencia del veneno que inoculen a escala humana. Pero muchísimas arañas, sobre todo las pequeñas, no tienen suficiente fuerza para atravesar la piel humana. Además hay que considerar que a ojos de las arañas no somos presas ni objetivos en absoluto, al contrario. Así las picaduras se producen en un contexto accidental como mecanismo de defensa.

Los quelíceros nos permiten dividir a las arañas (orden Araneae) en dos subórdenes:

  • Araneomorphae: son la mayoría de las arañas. Tienen las uñas de los quelíceros perpendiculares al eje longitudinal del cuerpo (muerden en pinza, enfrentando los quelíceros).
  • Mygalomorphae: arañas muy primitivas desde el punto de vista evolutivo. Algunas son muy grandes (tarántulas). Las uñas de los quelíceros está en un plano paralelo al eje longitudinal del cuerpo. Podríamos decir que tras alzar los “colmillos” muerden hacia el suelo y hacia su propio cuerpo, con las uñas paralelas.
Quelíceros

Quelíceros de Dysdera sp. Se observa la parte ancha que parte del prosoma (tallo) y las uñas en el extremo, enfrentadas (propio del suborden Araneomorpha).

Volviendo al prosoma, en la parte dorsal del escudo, conocida como parte torácica, encontramos la fóvea o estría torácica,  no visible en todas las arañas. El prosoma y el opistosoma se unen a través de una región estrecha conocida como pedicelo.

Prosoma dorsal

Visión dorsal del prosoma de Thomisus onustus.

Prosoma ventral

Visión ventral prosoma y partes anteriores del opistosoma. Argiope lobata.

El opistosoma suele ser blando y no está segmentado (salvo en las arañas del suborden Mesothelae). Contiene gran cantidad de órganos como el corazón, los órganos productores de seda, reproductores (en las hembras) y respiratorios, entre otros. En su parte dorsal y anterior, tras el pedicelo, encontramos una región denominada mancha cardíaca, muy marcada en unas arañas y prácticamente invisible en otras. Por la parte ventral encontramos las hileras, cerca del extremo posterior, y el epigino, cerca del extremo anterior. El epigino nos permite reconocer a los individuos adultos y en él se encuentra el órgano copulador de las hembras. Los machos, sin embargo, tienen el órgano copulador en el extremo de los pedipalpos, lo que les da a éstos un aspecto abultado. Durante la cópula el macho introduce el contenido de los pedipalpos en la apertura genital del epigino de la hembra. Tras el epigino suele observarse una línea transversal conocida como surco epigástrico.

Anatomía III

Visión ventral Argiope lobata.

Otra parte importante de la anatomía de las arañas son las hileras, situadas cerca del extremo anal, por la cara ventral. Son los órganos productores de seda. Aparecen en pares, normalmente tres. Están atravesadas por unos conductos a través de las cuales las glándulas sericígenas excretan seda líquida al exterior. Al contacto con el aire, la seda se vuelve inmediatamente sólida, dando lugar a un hilo que las arañas manejan con natural maestría. Tanto el número de hileras como su tamaño, división y proporción, dependen de cada tipo de araña. Por delante de las hileras puede aparecer un órgano llamado cribelo que nos permite dividir a las arañas en cribeladas o no cribeladas, dependiendo de la presencia o ausencia de dicho órgano. La existencia de cribelo se asocia a la presencia de otro rasgo anatómico: el calamistro. Se trata de una especie de peine que se presenta en los metatarsos del cuarto par de patas. Su función es cardar la seda especial que produce el cribelo.

Hileras

Hileras en Larinioides sclopetarius.

Las patas aparecen divididas en varios segmentos articulados (también los pedipalpos). De la parte ventral del prosoma surgen las coxas, que son el primer segmento de las patas. A continuación aparecen trocánter, fémur, patela, tibia, metatarso y tarso. En el extremo del tarso aparece la uña o uñas. Los pedipalpos tienen un segmento menos, pues carecen de metatarso.

Pata

Partes de la pata de una araña. Pistius truncatus.

Además de los órganos copuladores y las proporciones y colorido en especies con marcado dimorfismo sexual, llama la atención en la mayoría de las arañas la diferencia de tamaños entre ambos sexos. Los machos suelen ser más pequeños que las hembras, en muchas especies incluso pueden llegar a ser diminutos en relación a éstas.

Anatomía IV

Diferencia entre pedipalpos de macho y hembra (Loxosceles rufescens). En esta especie no se aprecia gran diferencia de tamaño entre sexos.

En cuanto a los ojos son 6 u 8, dependiendo de la familia. El posicionamiento es útil para identificar familias. Para una impresión general de las familias más comunes de arañas en relación con la posición ocular podemos observar la lámina de Thomas Shahan:

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